viernes, 24 de febrero de 2012

De avispas, diablos, rolletes frustrados y chimpokomones

Os sugiero esta piecita musical para la lectura de este sueño.
Podéis reproducirlo del minuto 03:00 en adelante.

¡Coño! ¡Estoy en Esperanza Sur! Miro a un balcón y veo al bajito de Los Morancos pero me cuesta reconocerle, no sé si es Frankestein o una persona a la que le han picado un montón de avispas. 

De pronto estoy en una casa en penumbra... muy apresuradamente viene Humo Desabrochado y me dice que tengo que esconderme porque en casa está el mismísimo Diablo. ¡Joder! Me cago de miedo y lo primero que se me ocurre es esconderme detrás de la tele, entre un montón de cables. Para mi sorpresa Humo, que está acompañado por alguien que no reconozco, se sienta en el sofá tranquilamente y junto a ellos se sienta ¡EL DIABLO! Es muy curioso porque resulta que el Diablo es un tío gordo, barbudo y desaliñado que no para de beber cerveza y allí, los tres, pasan horas sin levantarse del sofá viendo una película mientras yo permanezco escondida detrás de la tele.
Por momentos  el Diablo se queda medio dormido pero tiene los ojos como entreabiertos y yo estoy cagada de miedo porque parece que me mira a los ojos pero no. Aprovecho un despiste para salir corriendo en dirección al cuarto de baño y justo cuando entro, aparece conmigo una chica rubia, simpática y preciosa a la que conocí una noche. Ella, desabrochándose el pantalón y subiéndose la camiseta me dice: - Mira, tengo un diamante - Y yo con miedo de que me vaya a enseñar un piercing en los genitales como me pongo muy nerviosa, para cambiar de tema le digo sobresaltada: - ¿pero nivel 7 diamante?- (Ojo porque esto es la mayor frikada que me sucedió en un sueño y hace referencia a un capítulo de Southpark, el de los Chimpokomon).  Y aquí termina todo.

----------------------------
Posible interpretación:
Está claro que el mayor diablo que me amenaza es la pereza en persona y que las personas a las que no me atrevo a entrarles en la vida real se me aparecen en sueños en los que también me pongo nerviosa. Un fracaso.

martes, 21 de febrero de 2012

Me flipo solo y me cunde

Esto es como una película, ¿vale? Ni es buena ni tiene argumento y además yo soy el protagonista, pero claro, tú no has pagado entrada así que te jodes. Aquí no hay butaca vibratoria moderna y probablemente introduzca fotogramas pornográficos en el rollo de la película de manera subliminal, como Tyler Durden, así después de este despropósito de sueño tendrás clara una cosa. Pene


Sugerencia musical para la lectura de este sueño.

Estoy en mi casa, voy vestido con esmoquin porque voy a una fiesta en la cubierta principal (?), hasta aquí ya te habrás dado cuenta, al igual que yo en el sueño, de que mi piso se convierte en transatlántico de lujo si me meto en el ascensor.

Arma mortífera donde las haya (fuente)
Cuando salgo del ascensor me doy cuenta de que el lugar está plagado de agentes (recordad que este sueño se llama “Me flipo solo y me cunde”), así que primero me doy un paseo para familiarizarme con la zona, aunque de momento no sé qué hago allí ni si tengo una misión en concreto. De repente empiezan a dispararme, yo me tiro al suelo como si fuera James Bond, con estilazo, y contraataco con toda mi fuerza bruta, a lo bestia y sin ningún tipo de conocimiento: les tiro tres pelotas saltarinas, de goma. Como lo oís. Ellos disparan balas. Yo tiro pelotas saltarinas de goma de diversos colores. Qué huevazos tienes, subconsciente.

Se abre una grieta en la pared y salto al garaje, cojo un coche y salgo de mi casa pero, menuda sorpresaza, la carretera me lleva a la entrada del edificio. Así que la situación se repite con una variante, cuando salgo del ascensor hay una batalla campal en la cubierta principal, no tengo ni idea de quién se pega tiros con quién ni si hay motivos, pero yo corro por el pasillo como si supiera a dónde voy y me encuentro una caja en el suelo. Ahora me doy cuenta de que es lo que estaba buscando desde el principio.

Aquí se acaba el sueño. Como si fuera una película de David Lynch protagonizada por Bruce Willis, acción a raudales para al final quedarte pensando: exactamente, ¿qué coño me quieres decir con esto? Probablemente… Pene

----------------------------
Posible interpretación:
Esa noche vi “El quinto elemento”. Creo que no hay mucho más que decir pero de todas formas, sacadle interpretaciones a eso de que fuera corriendo por el pasillo sin saber que quería y me encontrara la caja que era lo que estaba buscando. ¿Qué habría en la caja? A saber, probablemente…

viernes, 17 de febrero de 2012

De cangrejos y globos

Sugerencia musical para la lectura de este sueño.

Éste es uno de los primeros sueños que tuve en mi vida (y que recuerdo, claro). Me calculo unos 5 años aproximadamente.
Globitos (fuente)

Iba andando por un camino de piedras blancas en un paisaje bastante árido, bajo un sol abrasador, y cubierta de globos blancos. Toda yo era un racimo de globos. De repente, de debajo de las piedras empezaban a salir cangrejos que trepaban por mis piernas y se ponían a explotar todos los globos con sus tenazas. Cada vez más cangrejos y menos globos... Obviamente me desperté antes de que empezaran a pellizcarme a mí.

---------------------
Posible interpretación:
Parece ser que los caminos están llenos de simbolismo en los sueños, que suelen tener que ver con el transcurso de la vida en general. Y las piedras ya ni te cuento: dificultades, problemas, o también pueden aludir a los principios personales. Los globos pueden significar sueños, anhelos o ilusiones, o también he leído en varios sitios que representan la arrogancia (?). Si estallan, mala cosa. En cambio, el sol suele ser un buen augurio... igual que el blanco, que es un símbolo positivo de pureza, de tranquilidad. Con los cangrejos se sueña cuando se atraviesa por indecisiones emocionales (supongo que por esto de que caminan hacia atrás... cosa que nunca he compartido, porque todos los cangrejos que he visto en mi vida andan de lado. De todas formas, los cangrejos de mi sueño tenían muy clarito hacia donde iban).

A esa edad, mis únicas indecisiones emocionales eran los cangrejos de mis hermanos, y mis únicos sueños eran jugar todo el rato y no llevarme ninguna bronca. Al final la cuestión se reduce a que me gustaban mucho los globos y me jodía un montón que se explotaran, y los cangrejos me fascinaban y los manoseaba todo lo que podía, pero me daba miedito que me pillaran los dedos con las pinzas.

Podríamos darle vueltas al tema del camino y las piedras relacionados con mis inseguridades, de que me cubriera en sueños con algo acolchado y que ofrece dudosa protección como son los globos, de que me atacaran unos bichos inofensivos a los que podría matar a pisotones... pero paso.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Qué Óscar, ni qué niño muerto...

Sugerencia musical para la lectura de este sueño. Gracias, Mata.

A este sueño le tengo cierto cariño. Lo tuve hace más o menos 5 años.

En él yo entraba en una cafetería donde veía a una niña de unos seis años extremadamente gorda, con un bebé de color verde fluorescente en brazos. En un ataque de extraño civismo le explico que no debería de estar allí sola a su corta edad. Aparecen entonces sus padres, una pareja joven, que se llevan a la niña de seis años, pero me dejan a mí el bebé verde. Voy tras ellos para decirles que yo no quiero tener un bebé verde, pero ellos tampoco se lo quieren quedar. Finalmente les lanzo al niño y a ellos no les queda más remedio que recogerlo. Se van tranquilamente y yo decido seguirlos para pedirles explicaciones.

Se meten en un edificio antiguo e inmediatamente me dispongo a timbrarles. Me doy cuenta de que el timbre es del mismo color que el bebé verde, escarbo un poco y descubro que ahí mismo está el bebé verde, al que sus propios padres habían matado. Subo a su casa y me explican que les encanta tener hijos para matarlos, pero que la niña de 6 años había engordado tanto que no habían podido con ella. Me instalo a vivir con ellos una temporada (¿?) hasta que un día llega la policía y los detienen por ser unos peligrosos delincuentes.

Andy. Él. (fuente)
Y ahí es donde llega lo bueno del sueño... a mí me miran y me dicen: “¿se puede saber qué haces aquí? ¡Te están esperando en el Kodak Theatre!”. Y sin más ni más, me encuentro en el escenario junto a Andie MacDowell presentando el Óscar a la mejor interpretación masculina. Pero ella no hace más que repetir “porque yo lo valgo” interrumpiéndome todo el rato, así que de un empujón la lanzo al foso de los músicos y presento el premio yo solo. El sueño termina con lo más surrealista de todo: le entrego el Óscar a Andy García.


------------------------------
Posible interpretación:
Nunca me gustaron los bebés de color verde fluorescente, de modo que no es extraño que soñase con la muerte de uno de ellos. El Óscar a Andy García refleja un claro déficit de atención hacia mi persona durante mi infancia, o un gusto escondido por el cine gore, no lo sé.

domingo, 12 de febrero de 2012

Mi padre es un crustáceo decápodo del infraorden Brachyura.

Tengo seis años, estoy sentada en la plaza de María Pita donde toda las tardes bajaba a jugar con otros niños. Sentada con Pilo, amigo de la infancia, en el bordillo de los soportales, delante de la "Lechería Carmina" donde tantas veces comprábamos las chucherías. 

Pilo yo hablábamos tranquilamente cuando por delante de nosotros pasa mi padre. Sí, era mi padre, no lo dudé ni un momento, sólo que esta vez era una nécora. Mi padre es una nécora y yo le reconozco al instante al verle pasar con ese caminar característico de los cangrejos. Abro los brazos y me pongo de pie intentando evitar que nadie le pise al grito de: -¡Es mi padre!- y cuando voy a cogerle en mis manos para ponerle a salvo... me quedo con el caparazón en la mano. Lo que viene después es llanto por haber matado a mi propio padre y por fin, lucidez.

Nécora. www.mergullo.net
------------------------------
Posible interpretación:
Creo que tenía miedo (lo tenía entonces y lo tengo ahora) de que hiciesen daño a mi padre aunque incluso yo misma podría hacérselo sin poder evitarlo. Bajo su apariencia de hombre fuerte hay una persona que ha aguantado carros y carretas sin protestar durante toda su vida. Supongo que tiene algo que ver con esos miedos. Con eso y con que mi padre trabaja en una empresa de exportación de pescados y mariscos :)

He decidido estrenar el blog con esta pesadilla de mi más tierna infancia por ser una de los más antiguas que recuerdo.


viernes, 10 de febrero de 2012

Sueño incompleto v.1.0

Vaya por delante que soy tan imbécil que me acojono.

Como en "Inception", que nunca sabes cómo has llegado al sueño pero ahí te ves, me encuentro en el portal de la casa de mi infancia, donde vive ahora mi abuela. Mi madre me dice que va a llegar el camionero a recogernos. Una sensación extraña de vergüenza ajena anticipada invade mi cuerpo y me meto en la droguería que había justo debajo del edificio, un negocio de mis vecinos del decimocuarto piso. Aparece el camionero que lleva un palillo en la boca y es un gañanazo de proporciones bíblicas, empieza a gritarme pero yo ya estoy metido en la droguería haciéndome el longuis mientras pienso: “¿cómo puedes ser tan gañán…?”. 

Olifantes. Molan, ¿eh? (fuente).
Salgo y me encuentro que el camionero lo que conduce es un olifante de los de “El Señor de los anillos”. A grito pelado me dice que suba en la cabina de delante, yo me empiezo a descojonar cuando veo que la gente me mira en la calle. Mucha gente. Como si mi barrio fuera Sevilla en la Feria de Abril. De repente me siento cómodo porque este tío es gracioso y la muchedumbre mira con cara de asco. Aburridos y envidiosos, pienso yo, me voy a subir a un olifante. Cómo jode, ¿eh?

El gañán me dice que tengo que pegarle un golpe en la pata al bicho para que se baje. Yo lo hago y al subirme a la cabina delantera me encuentro a mis padres y a los padres de un amigo de la infancia de mi hermano en el que no he pensando en mi puta vida, que no significa nada para mí y que ni de casualidad he vuelto a ver en los últimos 10 años.

En mitad del sueño me veo contándoles a mi hermano y a mi primo, los tres sentados alrededor de un árbol caído en Montecastrove, en Pontevedra, el monte al que vamos para las comidas (supermultitudinarias) familiares veraniegas, que: “pues oye macho, ¿y te crees que al subirme al olifante me encontrado con los padres de Pozi?”.

-Pues no, Alejandro- pero esto, ya me lo digo despierto.


------------------------------
Posible interpretación:
Soy un friki porque hay olifantes en mis sueños. Siento cierto “desprecio” por las multitudes porque me sentí más cómodo fuera con el gañán que dentro de la droguería y por último, mi cerebro tiene una actividad inusual en la zona de los recuerdos porque es muy habitual en mí soñar con personas y situaciones aleatorias y que no me han impactado significativamente en la vida.

También soy idiota, pero eso es harina de otro costal.

jueves, 9 de febrero de 2012

Chapuzones traumáticos

Cuando era niña (unos 6 años) iba mucho a la piscina del barrio. La piscina era genial, y la de "mayores" tenía un trampolín en cuya escalera siempre había cola. Me atraía poderosamente, pero no me dejaban subir porque era demasiado pequeña.

No había piscinas así en mi infancia...(Blog fuente)
Una noche soñé que iba a la piscina, me subía al trampolín, me lanzaba al agua de cabeza, nadaba todo el largo de la piscina y salía por el otro lado trepando directamente por el borde. Al otro lado me topaba con otra piscina y otra escalerilla para subir a otro trampolín más alto. Me subía, me tiraba al agua, nadaba hasta el otro lado y salía de la piscina. Otra piscina y otro trampolín más alto... y así unas cuantas veces, hasta que llegué a un trampolín tan alto que desde arriba la piscina se veía como un cuadradito azul diminuto... imposible encestar ahí, pensé.

Me quedé agarrada a la barandilla, mirando hacia abajo sin atreverme a saltar. Pero entonces subió detrás de mí un niño grande y maleducado (tipo Nelson Muntz) al que no le apetecía esperar, y me empujó... y caí al vacío gritando como una loca, temiéndome el peor planchazo de mi vida...


------------------------------
Posible interpretación:
Nunca llegué al agua, me desperté bruscamente después de la caída más larga de mi vida y resultó que no había caído ni medio metro: vamos, lo que había de mi cama al suelo, que fue donde aterricé (en la dura realidad...).

He leído en varios sitios diferentes que las piscinas suelen simbolizar, entre otras cosas, a los amigos (?). También que nadar, caer, las alturas, etc... son miedos a los problemas, u objetivos que se teme no alcanzar o que no se ven claros... Y que los trampolines son "ayudas inesperadas". Ja-ja.

Bla, bla, bla. Lo que pasa es que yo quería tirarme desde ese trampolín una y mil veces, y sentir la adrenalina, pero sin agobios de colas de niños impacientes.

Me puse en la cola varias veces. Nunca me atreví ni a subir la escalerilla.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Y así empezó todo...

He aquí el sueño culpable del nacimiento de este blog:
Castillo de Trakai, Lituania. www.trotamillas.es

Recuerdo que yo estaba durmiendo (por eso sé que fue un sueño). Caminaba por el monte cuando descubría que una gran roca era en realidad un ojo. Escarbaba alrededor para descubrir de quién era ese ojo y ante mí se descubría un gran secreto: el universo está sostenido sobre el lomo de un gigantesco dragón.

Decidía entonces hacer lo que cualquiera habría hecho en mi lugar: irme caminando a Lituania, utilizando un atajo por el que sólo me llevaría una hora. En Lituania me tomaba unas cervezas en un bar con un montón de desconocidos que hablaban mi idioma.

De regreso del país nórdico, me peinaba usando polvos de talco, y para mi sorpresa mi pelo empezaba a crecer formando perfectos tirabuzones grises.

Me desperté. Una pena, porque le había dicho a mis amigos lituanos que volvería a visitarlos esa noche...

------------------------------
Posible interpretación:
El viaje a Lituania refleja las ansias de huir a un lugar donde haya amigos y cerveza, mientras que los tirabuzones son un resquicio de un clarísimo pasado renacentista. El tema del dragón no es interpretable, pues todos sabemos que es una realidad.