jueves, 9 de febrero de 2012

Chapuzones traumáticos

Cuando era niña (unos 6 años) iba mucho a la piscina del barrio. La piscina era genial, y la de "mayores" tenía un trampolín en cuya escalera siempre había cola. Me atraía poderosamente, pero no me dejaban subir porque era demasiado pequeña.

No había piscinas así en mi infancia...(Blog fuente)
Una noche soñé que iba a la piscina, me subía al trampolín, me lanzaba al agua de cabeza, nadaba todo el largo de la piscina y salía por el otro lado trepando directamente por el borde. Al otro lado me topaba con otra piscina y otra escalerilla para subir a otro trampolín más alto. Me subía, me tiraba al agua, nadaba hasta el otro lado y salía de la piscina. Otra piscina y otro trampolín más alto... y así unas cuantas veces, hasta que llegué a un trampolín tan alto que desde arriba la piscina se veía como un cuadradito azul diminuto... imposible encestar ahí, pensé.

Me quedé agarrada a la barandilla, mirando hacia abajo sin atreverme a saltar. Pero entonces subió detrás de mí un niño grande y maleducado (tipo Nelson Muntz) al que no le apetecía esperar, y me empujó... y caí al vacío gritando como una loca, temiéndome el peor planchazo de mi vida...


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Posible interpretación:
Nunca llegué al agua, me desperté bruscamente después de la caída más larga de mi vida y resultó que no había caído ni medio metro: vamos, lo que había de mi cama al suelo, que fue donde aterricé (en la dura realidad...).

He leído en varios sitios diferentes que las piscinas suelen simbolizar, entre otras cosas, a los amigos (?). También que nadar, caer, las alturas, etc... son miedos a los problemas, u objetivos que se teme no alcanzar o que no se ven claros... Y que los trampolines son "ayudas inesperadas". Ja-ja.

Bla, bla, bla. Lo que pasa es que yo quería tirarme desde ese trampolín una y mil veces, y sentir la adrenalina, pero sin agobios de colas de niños impacientes.

Me puse en la cola varias veces. Nunca me atreví ni a subir la escalerilla.

4 comentarios:

  1. Uf! Yo una vez de pequeña me subí al grande de La Solana y tuve que volver a bajar, lo cual fue más humillante y sobretodo más peligroso que si me hubiera decidido... La valentía nunca fue mi fuerte. Años más tarde, de adulta, en Capri, me tiré cagada de miedo en unas rocas con mogollón de altura y no fue nada peligroso... pero sí humillante: tapándome la nariz y dando un gritito agudo tipo soprano afónica... Terrible. Sólo pude vencer el miedo a las alturas con la escalada. Es curioso... pero saberme asegurada elimina gran parte de ese miedo que le tengo al vacío.

    Me gusta tu sueño... y a mí me parece que lo de tirarse a la piscina tiene algo que ver con "Tirarse a la piscina", es decir, decidirse, atreverse... no sé :) Siempre pensé que la interpretación de los sueños no podía tener unas reglas estrictas independientes del mundo interno de experiencias y símbolos del propio soñador... :)

    Besitos. Os quiero.

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    1. Supongo que por eso nunca subí la escalerilla, porque sabía que no había vuelta atrás, jeje... Pero yo creo que le tenía más miedo al posible niño que viniese detrás que al salto en sí. La valentía tampoco fue nunca mi fuerte... pero he hecho cosas mucho más peligrosas de niña (que ahora no haría ni loca), como subirme a la torre del socorrista y tirarme a la arena en plan Son Goku. Y eso que yo no me atrevía a subir arriba del todo... Menudas hostias. Por eso me duele la rodilla izquierda cuando llueve.

      Yo también creo eso, cada uno tiene que interpretar lo que su propia cabeza le dice. Pero a veces dice unas cosas tan raras...

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  2. Posible interpretación: Tú querías ser saltadora olímpica y orquestamos un sueño al más puro estilo Inception para sacarte esa idea de la cabeza. Es que tus fotos molan mucho prima...

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    1. Por cierto, me hacen tanta gracias los captchas que a partir de ahora y como costumbre, finalizaré mis entradas con ellos.
      Solesyn

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