Comenzó como
muchos otros sueños, o más bien pesadillas, en los que uno se ve
obligado a huir sin saber siquiera de qué o de quién. Yo corría, y
sabía que detrás de mí venían varias personas dispuestas a
lincharme, pero no llegaba a ver a las personas en cuestión.
Simplemente sabía que estaban allí.
Para refugiarme o ganar
distancia, atravesaba un edificio de planta baja pero con muchas
habitaciones, todas vacías, que yo recorría sin detenerme ni un
instante. Llegaba entonces a la última de ellas y me quedaba
paralizado en la puerta al ver tendido en el suelo a un enorme oso
polar. Pero me tranquilicé cuando éste me dijo: “no te preocupes,
puedes pasar. Sólo soy una alfombra”. Y por supuesto, me
tranquilicé. Intenté saltar por la ventana pero no era capaz, pese
a que ambos lados de la ventana eran bajos. El oso entonces se
levantó y me ofreció su ayuda. Logré saltar por la ventana y el
oso-alfombra me dijo: “¿puedo ir contigo? Debería de seguir
siendo alfombra, pero me aburro. Además yo puedo ayudarte”. Por
supuesto le dije que sí, que viniese conmigo. Y así, subido a su
lomo, huí definitivamente de aquellos que me perseguían.
Cuando estuvimos a salvo le propuse a mi nuevo amigo (que se llamaba Edi) ir a tomar unas cervezas a un bar, y aceptó. Pero en el bar lo pasaba muy mal por que su enorme trasero no cabía en las sillas y tenía que estar siempre de pie. Después de un rato le dije que me tenía que marchar, y él se entristeció, pero nos citamos para vernos en otro momento.
Al despedirme le dije: “en cuanto me despierte escribiré esta historia y seguro que me hago famoso. Será un cuento para niños que incluye un oso polar, y eso seguro que gusta”, a lo que él me respondió: “se te han adelantado. Alguien escribió ya La Brújula Dorada donde sale un oso polar”.
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| Edi. regalounico.blogspot.com |
Cuando estuvimos a salvo le propuse a mi nuevo amigo (que se llamaba Edi) ir a tomar unas cervezas a un bar, y aceptó. Pero en el bar lo pasaba muy mal por que su enorme trasero no cabía en las sillas y tenía que estar siempre de pie. Después de un rato le dije que me tenía que marchar, y él se entristeció, pero nos citamos para vernos en otro momento.
Al despedirme le dije: “en cuanto me despierte escribiré esta historia y seguro que me hago famoso. Será un cuento para niños que incluye un oso polar, y eso seguro que gusta”, a lo que él me respondió: “se te han adelantado. Alguien escribió ya La Brújula Dorada donde sale un oso polar”.
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Posible interpretación:
Creo que necesitaba en aquellos momentos de mi vida sentirme protegido. O tomar una cerveza, no lo sé.

Estoy segura de que Edi era muy majete, pero no puedo evitar pensar en el oso del anuncio de seguros Santa Lucía, que me parece espeluznante... xD
ResponderEliminarCerveza. Claro. Podías haber puesto solo eso en la interpretación, no? xD
ResponderEliminarHasta en sueños vas a bares a tomar cerveza, eso no te dice nada? Hay todo un mundo de osos polares majetes que te pierdes por estar entre cuatro paredes.
ResponderEliminarEs genial! como no!
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