Sugerencia musical para la lectura de este sueño. Gracias, Mata.
A este sueño le tengo cierto cariño. Lo tuve hace más o menos 5 años.
En él yo entraba en una cafetería donde veía a una niña de unos seis años extremadamente gorda, con un bebé de color verde fluorescente en brazos. En un ataque de extraño civismo le explico que no debería de estar allí sola a su corta edad. Aparecen entonces sus padres, una pareja joven, que se llevan a la niña de seis años, pero me dejan a mí el bebé verde. Voy tras ellos para decirles que yo no quiero tener un bebé verde, pero ellos tampoco se lo quieren quedar. Finalmente les lanzo al niño y a ellos no les queda más remedio que recogerlo. Se van tranquilamente y yo decido seguirlos para pedirles explicaciones.
Se meten en un edificio antiguo e inmediatamente me dispongo a timbrarles. Me doy cuenta de que el timbre es del mismo color que el bebé verde, escarbo un poco y descubro que ahí mismo está el bebé verde, al que sus propios padres habían matado. Subo a su casa y me explican que les encanta tener hijos para matarlos, pero que la niña de 6 años había engordado tanto que no habían podido con ella. Me instalo a vivir con ellos una temporada (¿?) hasta que un día llega la policía y los detienen por ser unos peligrosos delincuentes.
Y
ahí es donde llega lo bueno del sueño... a mí me miran y me dicen:
“¿se puede saber qué haces aquí? ¡Te están esperando en el
Kodak Theatre!”. Y sin más ni más, me encuentro en el escenario
junto a Andie MacDowell presentando el Óscar a la mejor interpretación
masculina. Pero ella no hace más que repetir “porque yo lo valgo”
interrumpiéndome todo el rato, así que de un empujón la lanzo al
foso de los músicos y presento el premio yo solo. El sueño termina
con lo más surrealista de todo: le entrego el Óscar a Andy García.
A este sueño le tengo cierto cariño. Lo tuve hace más o menos 5 años.
En él yo entraba en una cafetería donde veía a una niña de unos seis años extremadamente gorda, con un bebé de color verde fluorescente en brazos. En un ataque de extraño civismo le explico que no debería de estar allí sola a su corta edad. Aparecen entonces sus padres, una pareja joven, que se llevan a la niña de seis años, pero me dejan a mí el bebé verde. Voy tras ellos para decirles que yo no quiero tener un bebé verde, pero ellos tampoco se lo quieren quedar. Finalmente les lanzo al niño y a ellos no les queda más remedio que recogerlo. Se van tranquilamente y yo decido seguirlos para pedirles explicaciones.
Se meten en un edificio antiguo e inmediatamente me dispongo a timbrarles. Me doy cuenta de que el timbre es del mismo color que el bebé verde, escarbo un poco y descubro que ahí mismo está el bebé verde, al que sus propios padres habían matado. Subo a su casa y me explican que les encanta tener hijos para matarlos, pero que la niña de 6 años había engordado tanto que no habían podido con ella. Me instalo a vivir con ellos una temporada (¿?) hasta que un día llega la policía y los detienen por ser unos peligrosos delincuentes.
![]() |
| Andy. Él. (fuente) |
------------------------------
Posible interpretación:
Nunca me gustaron los bebés de color
verde fluorescente, de modo que no es extraño que soñase con la
muerte de uno de ellos. El Óscar a Andy García refleja un claro
déficit de atención hacia mi persona durante mi infancia, o un
gusto escondido por el cine gore, no lo sé.

Supongo que le tendrás cariño porque es excéntrico a más no poder... ¿o porque le das un empujón a Andie McDowell delante de un montón de famosos?
ResponderEliminarNo sé por donde empezar así que me quedo como estoy... Andie MacDowell y Andy García en el mismo sueño es cómo meter a Gizmo en la bañera después de las 12. Tienes un problema y su tratamiento de choque es aguardiente de orujo y cerveza templada después de las comidas. Que te aproveche Humo!
ResponderEliminarJajaja, podrías haber utilizado al niño nuclear como fuente de energía renovable :P
ResponderEliminarEste sueño es delicioso.
ResponderEliminarTú si que estás renovao, bovideño... Andy García cojones! Esa si es una buena fuente de compost para Nostián. Un kilo de su talento vale para abonar los campos de Castilla y llenarlos de tomacco de calidad.
ResponderEliminarJajajajajaja!!!!! No tengo palabras!!!!
ResponderEliminarotro día os cuento cómo salvé el mundo con madonna jajajajaja
ResponderEliminar¡Por favor! Ardo en deseos de leer ese sueño xD
Eliminar